Fincas
Del wine bar, al water bar





Las aguas bajan claras y las bebidas no alcohólicas están dando que hablar. Según un estudio realizado recientemente por la consultora AC Nielsen, las bebidas sin alcohol mueven cerca de 11.500 millones de pesos al año, de los cuales 700 millones corresponden sólo a las aguas saborizadas. Los líderes del sector son los productos Ser y Villa del Sur que representan el 65% del mercado total. Además, se espera que para el 2007, el mercado de las saborizadas y las gaseosas light o sin azúcar manejen juntas cerca de 2.200 millones de pesos, lo que significaría un 20% del total del sector sin alcohol.

Mendoza, sin quedarse al costado, ya tiene empresas locales que poco a poco están adaptando sus plantas para promover la fabricación de estas bebidas de moda. Por ejemplo, Canet con su legendaria soda sabor, Di Marco con perspectivas para iniciarse en las saborizadas y otras tradicionales como Chyc o Ismael optan por la variedad en envases para sodas, gaseosas de bajo costo, jugos o fernets.

Pero en el tema aguas la cosa no se agota allí. En Sydney, Australia, el Water Bar es un negocio "top", en los bares de agua de Tokio se ofrecen 20 tipos de aguas diferentes y la gente hace cola para pagar un vaso... de agua. La creatividad en los negocios nunca se agota y menos cuando esto es redituable, por eso en EEUU, Canadá o Inglaterra se las ingenian para diseñar nuevos tragos, sin alcohol, a base de tés y aguas saborizadas. Argentina, lejos aún de ser un gran consumidor de aguas y sí de vinos, tiene su Agua Bar, ubicado en Mar del Plata, pero a diferencia de los que están repartidos por el mundo, este sí tiene da la posibilidad de comer mientras se toma agua sabororizada.

Mendoza, ciudad top del turismo de los últimos tres años y que poco a poco abre sus ojos al mundo, está en carrera por tener un bar de estas características, y estaría ubicado en el mismo corazón del nacimiento del agua mineral más representativa de la provincia, Villavicencio. Es así que las conversaciones están bastante avanzadas en esta materia por lo cual como parte de la reestructuración del hotel homónimo, también se incluiría la creación de este Water Bar.

Sodas Di Marco creó hace más de diez años su producto Soda Sabor, el cual mantuvieron por 4 años hasta que por escasa venta lo retiraron del mercado. También Soda Canet hizo lo suyo al presentar su soda sabor Limón (en 1994).

"Nosotros tenemos nuestra soda sabor desde hace más de 13 años -dice Jorge Cano, técnico de Producción y Control de Calidad de Sodas Canet en Mendoza-, comenzamos desarrollando soda limón y recién después de 7 años lanzamos la soda naranja y la soda pomelo. La comercialización la realizamos en botellas de vidrio que a mi juicio es más higiénico y confiable. Hemos notado un gran incremento de la venta de este tipo de bebidas, aunque todavía no llegamos a las grandes ventas que tuvimos cuando apenas lanzamos el producto, la competencia en el sector de aguas saborizadas y sodas en Mendoza es muy grande y feroz, hasta en algunos casos desleal".

La moda natural parece haber llegado para quedarse un largo tiempo, porque las costumbres de consumir productos frescos y naturales se está convirtiendo en un habitué para los mendocinos, así lo expresaron distintos empresarios locales relacionados con los grandes supermercados y aseguraron que "existe una franja muy marcada de consumidores de aguas saborizadas que van desde los 18 años hasta los 35 a 40 años. Ese incremento lo hemos percibido desde el 2006 de manera más clara, debido a la reactivación económica y al mayor poder adquisitivo de la gente para comprar, el público es más selectivo al momento de realizar sus compras en el supermercado, entonces se otorga pequeños gustos, antes imposibles en épocas de crisis, donde la gente elegía según el precio y no por los gustos o marcas".

El inicio

El puntapié inicial dentro de las empresas grandes del país lo dio Villavicencio al colocar en el mercado su primer agua saborizada SER en el 2002, poco tiempo después Villa del Sur sacó otras versiones de saborizadas, ambas compañías pertenecen al grupo Danone. La competencia no se dejó esperar y Coca Cola se insertó en el mercado con Dasani, mientras que para no ser menos, Pepsi meses después irrumpió con H2Oh.

Según los registros de la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol (Cadibsa) ya coexisten en el mercado más de 200 marcas diferentes en aguas saborizadas, por eso para competir en este ámbito, los envases comenzaron a ser un elemento fundamental para la imagen de los productos. El más popular de todos es el plástico PET no retornable, dejando de lado al tradicional vidrio.

Pero la moda no se quedó sólo con las aguas con sabor, sino que tradicionales productos tipo jugos como Cipolletti, Cepita, Tropicana, Pindapoy y Ades también lograron un crecimiento en el sector de consumo, al igual que los jugos concentrados y los yogures bebibles o leches saborizadas.

Los principales productores de aguas minerales del país son el grupo Danone con su productos Villavicencio, Villa del Sur y San Francisco, dominando más de la mitad del mercado, mientras que Eco de los Andes comercializa su marca homónima, además de Nestlé Pureza Vital y Glaciar.

Un negocio en ascenso

Las saborizadas crecen y eso se nota. Durante el 2006 las ventas de este tipo de aguas creció un 44%, según una directiva del grupo Danone, y esta es una tendencia en ascenso, porque para la Consultora CCR el consumo de las saborizadas seguirá multiplicándose: en el 2001 las ventas del segmento fueron de 150.000 litros, mientras que en el 2005 se multiplicaron hasta llegar a los 51 millones de litros.

El incremento del consumo y venta de este producto, ahora de moda, está relacionado con la fuerte campaña publicitaria que empresas como Villavicencio y Eco han desarrollado a lo largo del país, para la presentación de sus nuevos productos. En el caso de Mendoza, "no se ha aprobado ningún producto nuevo con estas características, aseguró Vilma Siervo de Arias, jefa del Laboratorio de Bromatología de la Provincia, dependiente del Departamento de Higiene de Alimentos, sí hemos notado un incremento del consumo de aguas saborizadas, pero no ha habido un aumento de las empresas que lo fabrican".

La fuerte competencia, la variedad de sabores, los colores, el agregado de gas, o no, la creación de bebidas más saludables con menos azúcar y menos conservantes, amenaza el terreno que a lo largo de tantos años habían ganado las gaseosas.

"Yo no creo que sea el fin de las gaseosas -aseguró un alto funcionario de un supermercado local- es posible que la gente consuma menos jugos, pero las gaseosas siguen teniendo su público muy definido y fiel, porque la preocupación del consumidor de gaseosas no pasa por una cuestión de peso o salud, simplemente por gusto".

"Nosotros después de 65 años en el negocio de las sodas en Mendoza, estamos tratando de adaptarnos al mercado -dice Alejandro Rubio, hoy a cargo de Soda Di Marco, propiedad de Justiniano Rubio- la gente no estaba acostumbrada a las aguas saborizadas ni a las sodas sabor hace diez años atrás, porque era el boom de las gaseosas. Hoy las grandes marcas han invertido mucho dinero en degustaciones y campañas para que la gente pruebe las aguas con sabor. Nosotros estamos analizando lanzar para el 2008 un producto nuevo del tipo de aguas saborizadas, pero además queremos seguir innovando en el negocio de las sodas, insertando un nuevo envase que nos permita entrar en los supermercados y minimarkets".

Evidentemente el negocio del agua tiene una "canilla abierta" ya que sólo en el Gran Mendoza existen más de 50 empresas (entre las grandes y chicas) dedicadas a la distribución domiciliaria de soda en sifón, según afirmó el empresario.
Fuente: http://www.losandes.com.ar/2007/0510/Suplementos/Fincas/nota374715_1.htm